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15/09/2010 / Enrique Villanueva (Universidad Complutense de Madrid)

El IASB en el País de las Maravillas: Análisis crítico del borrador de Modificación de la NIC 12 (Septiembre 2010)

Consistency is the last refuge of the unimaginative…
Oscar Wilde

El IASB acaba de publicar un borrador de modificación de la NIC 12 (abierto a comentarios hasta 9 noviembre). Forma parte de las modificaciones puntuales previstas en tanto elabora una nueva revisión en profundidad de la norma, que está realizando con el regulador americano, tras el abandono de un borrador publicado en marzo de 2009 que no logró el consenso suficiente.

El borrador propone desarrollar el criterio contenido en el pár. 51 según el cual la valoración de un activo o pasivo fiscal diferido se ha de realizar considerando las consecuencias fiscales de la forma en la que se espera recuperar o liquidar la partida que lo genera.

Ejemplo del criterio actual.

Una empresa mantiene en alquiler un inmueble adquirido por 100, que está valorado contablemente a 500 en aplicación del modelo de valor razonable de la NIC 40. El tipo aplicable a la empresa es del 30%, salvo en el caso de venta que la plusvalía tributaría al 20%.

Con el tratamiento de la NIC 12 vigente, el valor del pasivo fiscal diferido es:

– Si la empresa espera recuperar el inmueble mediante alquiler: 120 (400 x0,3).

– Si la empresa espera vender el inmueble: 80 (400×0,2)

Con la normativa actual, para contabilizar el efecto impositivo se ha de determinar la forma en que esperar realizar el valor contable del activo, lo que en muchos casos puede ser algo complejo y muy subjetivo.

Modificación

Con la finalidad de simplificar y hacer más fiable la estimación de la forma esperada de recuperación de un activo, el borrador de modificación de la NIC 12 establece la presunción de que su valor se recupera mediante su venta en los siguientes casos:

– Inmuebles de inversión contabilizados según el modelo valor razonable conforme la NIC 40;

– Inmovilizados materiales o Intangibles contabilizados según el modelo revalorizado (NIC 16, NIC 38)

– Inmuebles de inversión / inmovilizados materiales o intangibles adquiridos en una combinación de negocios cuando en la valoraci’on posterior se siga el modelo de valoración al valor razonable o revalorizado (NIC 40; NIC 16, NIC 38).

Esta presunción se ha de abandonar si la entidad tiene una evidencia clara de que consumirá los beneficios económicos del activo a través de su vida económica.

Ejemplo. Considerando el caso del ejemplo anterior, aplicando el criterio del borrador se presumiría que el activo se va a recuperar mediante la venta. El pasivo fiscal diferido se valoraría a a 80, y únicamente se valoraría bajo la hipótesis de que su valor se va a recuperar mediante alquiler si se tiene una evidencia clara de ello.

Impacto económico

El criterio del borrador reduce los costes contables, tanto de elaboración como auditoría, derivados de realizar predicciones de la forma esperada de recuperar un activo. No obstante, también supone que en más casos haya que evaluar el coste fiscal que resultaría de la venta de un activo, que normalmente es más difícil de determinar que en el caso de mantenimiento.

La principal ventaja es que se elimina la subjetividad de estimar la forma esperada de realización, lo que, en el caso de inmuebles de inversión parece que redundará en una mejora de la información contable.

Pero en el caso de inmovilizados e intangibles contabilizados según el modelo de revalorización, el criterio del borrador es demasiado imaginativo: además de que la presunción es contraria a la realidad— en la mayor parte de las veces el valor de estos activos se recuperará por el uso en el proceso productivo—, no es consistente con que se determine el importe recuperable de estos activos teniendo en cuenta el valor en uso (NIC 36), lo que puede producir que el balance recoja activos netos por encima del importe recuperable por la sociedad.

Ejemplo de problemática que introduce el criterio del borrador.

Una empresa tiene un inmovilizado que contabiliza según el modelo de revalorización. A final del ejercicio el valor razonable del inmovilizado es 120, siendo su valor de coste 100. Los costes estimados de venta del inmovilizado son de 7. El valor en uso del inmovilizado es 122. El tipo impositivo aplicable a la empresa es del 30%. En caso de venta la plusvalía no tributaría (es decir, en este caso el tipo impositivo aplicable a la operación sería 0).

Conforme a la NIC 36 el deterioro se contabilizaría si existiese como diferencia entre el valor contable del activo (120) y el importe recuperable — que es a mayor de las dos magnitudes siguientes: valor razonable menos los costes de venta (113) y valor en uso(122).

Dado que el importe recuperable (122) es mayor que el valor contable del inmovilizado, no procede reconocer deterioro por el mismo, y bajo la presunción de venta que se establece a efectos de contabilizar el impuesto sobre sociedades, no procede reconocer pasivo por impuesto diferido.

Así el inmovilizado se contabilizaría a valor de 120, sin que se recoja un pasivo fiscal asociado al mismo. Sin embargo, el valor esperado de los flujos netos de impuestos es menor:

– En el caso de venta serían de 113.

– En el caso de mantenimiento y consumo en el proceso productivo serían de 115,4 (122-0,3 x 22).

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09/09/2010 / Enrique Villanueva (Universidad Complutense de Madrid)

Mus y paso a la chica: El IFRIC abandona el proyecto de Interpretación relativa a las puts sobre acciones de minoritarios

En la reunión de septiembre el IFRIC ha debatido el tratamiento que se ha de dar en las cuentas consolidadas a las put emitidas sobre las acciones de los minoritarios.

Un ejemplo de put concedido a los minoritarios sería el siguiente:

En enero de 2010 una empresa P adquiere el 80% de las acciones de una sociedad S por 80. En enero de 2011, cuando las acciones en poder de minoritarios valen 22, P concede a los minoritarios la opción de vender las acciones que ellos poseen en enero del año 2015 al valor razonable que tengan las acciones en dicha fecha (el valor de esta opción es cercana a cero, pues los vendedores no ganan o pierden con respecto al valor de mercado, lo que no ocurriría si el precio fijado hubiese sido fijo —por ejemplo, 25—, lo que implicaría para la empresa P hubiese adquirido el riesgos de las acciones).

Tratamiento de las acciones en poder de minoritarios antes de la existencia de una put

Antes de la emisión de la put, el capital en manos de minoritarios se recoge en el balance consolidado en patrimonio neto (dentro del epígrafe socios externos). En el ejemplo, suponiendo que la participación de minoritarios tiene un valor contable de 20:

Patrimonio neto
Socios externos ……………. 20


Tratamiento de la emisión de la put

Según interpreta el IFRIC (ver IFRIC Update- May) con la normativa actual del IASB se podrían plantear dos formas de contabilizar la operación:

PLANTEAMIENTO 1. Contabilizar la put conforme a la norma de instrumentos financieros.

La operación constituye una obligación de compra de títulos de patrimonio neto, lo que conforme a la NIC 32 (par. 23) implica, inicialmente, contabilizar una deuda por el valor actual del compromiso de recompra. Posteriormente la deuda se valora según la NIC 39 (coste amortizado o valor razonable), ajustando los cambios de valor con pérdidas y ganancias.

En el ejemplo, con este planteamiento se registraría una deuda por 22 (la cotización actual es la mejor estimación del precio futuro al que se va a recomprar), con cargo a la partida de socios externos, ajustando reservas por la diferencia, es decir, la operación tiene el siguiente efectos (en forma de anotación contable):

Socios externos ….. 20
Reservas ……………….2
Deuda …………………………22

Posteriormente, el valor de la deuda se ha de ajustar al valor actual de reembolso. Si en el siguiente ejercicio las acciones en poder de minoritarios tienen un valor razonable de 30, se incrementaría el valor de la deuda 8, reconociendo un gasto.

Hay muchas cuestiones que plantean dudas al aplicar los principios de la NIC 32 a operaciones de este tipo, entre ellas, si cuando la put se emite en el momento en que se produce una combinación de negocios (en el ejemplo, si se hubiera emitido cuando se adquirio el 80% de las acciones):

-Si la emisión de la put se contabiliza como parte de la combinación de negocios, lo que implicaría que la deuda asociada a la put se tiene en cuenta al calcular el fondo de comercio;

– Si la emisión de la put se contabiliza como una transacción separada.

PLANTEAMIENTO 2. Contabilización los cambios de valor de la deuda asociada a la put conforme a NIC 27 (pár. 30 y 31).

Según está visión, la lógica de recoger una deuda con los minoritarios por el valor al que se habría de comprar sus acciones es considerar que en cada cierre los minoritarios solicitan la conversión. Y como ello supone una modificación del porcentaje de participación en la filial, conforme a lo previsto para operaciones con los socios no ha de producir resultados.

En el ejemplo, bajo esta interpretación, el registro inicial de la emisión de la deuda sería igual que en el planteamiento anterior, pero los ajustes al valor de la deuda se haría con reservas de la matriz.

Acuerdo del IFRIC reunión de septiembre

En la reunión de septiembre (ver IFRIC Update- September), el IFRIC abandona el proyecto al no poder alcanzar un acuerdo en el tiempo necesario. No obstante, en el Update indica que:

– El párrafo 23 de la NIC 32 requiere que un pasivo financiero reconocido en relación a una put sobre acciones de minoritarios se valore posteriormente al reconocimiento inicial conforme a la NIC 39.

– El párrafo 55 y 56 de la NIC 39 requiere que los cambios en el valor contable de los pasivos financieros se reconozcan en pérdidas y ganancias.

–  Hay que concretar otras cuestiones relativas a la contabilidad de las puts sobre minoritarios. Lo más adecuado es que el desarrollo de estos criterios se haga en el proyecto  de Instrumentos Financieros con Características de Pasivo, y no en una Interpretación.

Efectos económicos

Los compromisos de compra de acciones a minoritarios son muy habituales, por lo que la regulación de esta cuestión tiene gran impacto.

En muchos casos, ajustar el valor de compromiso con resultados produce un resultado contraintuitivo: si en un caso como el del ejemplo se incrementa el valor razonable de las acciones de la filial, en el consolidado afloraría una pérdida (el valor de la deuda se incrementa con cargo a gastos).

En nuestra opinión, el registrar como gasto o ingreso los cambios de valor de las acciones que van a ser liquidadas en efectivo (es decir, las que la empresa se ha comprometido a comprar) supone eliminar un resultad relevante para evaluar de la riqueza que produce una entidad. Pero parece claro que este es el tratamiento que se deriva de la NIC 32, sin que el planteamiento basado en la NIC 27 tenga mucho sentido.

Para evitar este problema habría que modificar la conceptualización de título de patrimonio que realiza la NIC 32, incluyendo en el mismo los títulos que exponen al titular a los riesgos y beneficios de la propiedad que se liquidan con entrega de efectivo.

Parece lógica la propuesta del IFRIC de analizar esta cuestión en el marco del Proyecto de Instrumentos Financieros con Características de patrimonio. Pero para el interim el IFRIC podría haber proporcionado un pronunciamiento más claro, y en el que se tratara de acotar lo más posible los multiples enfoques que se estan dando.

Al determinar el tratamiento óptimo de esta operación en grupos cuyos títulos no cotizan, adicionalmente habría que tener en cuenta los costes y la subjetividad que puede tener el cálculo del valor razonable de una deuda referenciada al valor de las propias acciones.

06/09/2010 / Enrique Villanueva (Universidad Complutense de Madrid)

El IFRIC “aclara” que no está clara la NIC 21 (par. 48 D sobre disposiciones parciales de un negocio extranjero)

El IFRIC, en la reunión del 2 de septiembre — ver agenda paper y las 3 cartas comentario (regulador canadiense; Deloitte; Comité de interpretaciones contables alemán —rechnungslegungs interpretation), ha analizado si ha de emitir interpretación en relación al concepto de “disposición parcial” que recoge la NIC 21 (par 48 D). 

Cuestión debatida

Conforme a los párrafos 48 C  cuando se dispone parcialmente la participación en el capital de una sociedad multigrupo o asociada en un negocio extranjero, se imputa a pérdidas y ganancias el porcentaje correspondiente de la diferencia de conversión (reconocida previamente en  el patrimonio fuera de pérdidas y ganancias).

 La disposición parcial se define en el párrafo 48 D como “cualquier reducción en la participación en la propiedad (ownership interest) de un negocio extranjero”,  lo que ha venido planteando la duda de si la reducción requiere que se minore el porcentaje de participación (es decir, disminuye el porcentaje relativo), o basta que se de una disminución de la inversión en términos absolutos.

Ejemplos

Si una sociedad asociada de la que se posee un 40% reduce el capital entregando a todos los socios un 20% del nominal:

– En el caso de que se interprete que una disposición parcial requiere la cesión de porcentaje de participación relativa, no sería una disposición parcial y, por tanto, no daría lugar a la imputación a pérdidas y ganancias de la diferencia de cambio.

– En el caso de que se interpretase que la NIC 21 considera disposición parcial cualquier desinversión, la operación sí seria una disposición parcial, y sería procedente la imputación a pérdidas y ganancias de la diferencia de conversión acumulada.

Sin embargo, si en vez de reducirse el capital, la sociedad que participa en el capital de la asociada vende un 10% del capital (pasando a tener un 30%), ello sí supone una modificación relativa y absoluta de la participación y por tanto, una disposición parcial en cualquiera de las dos intepretaciones.

Decisión adoptada

En la reunión de septiembre el IFRIC (ver IFRIC Update- September ) ha decidido no añadir esta cuestión a la agenda ni proponer la misma para el proyecto de mejoras, porque no considera que pueda alcanzar un consenso al respecto. El comité considera que las diferentes interpretaciones pueden dar lugar en distintas prácticas en relación a la imputación de la diferencia de conversión.

Indirectamente, con el reconocimiento de que no alcanza consenso y de que hay posiciones discrepantes el IFRIC está aprobando las dos opciones.

Impacto económico

Es claro que no existe ninguna ventaja de que las empresas no contabilicen este tipo de operaciones bajo un mismo criterio. La existencia de un doble criterio hará más dificil para los usuarios de las cuentas evaluar los verdaderos resultados generados por una empresa, afectando a una asignación eficiente de recursos, y haciendo más costoso la elaboración/ auditoría y analisis de la información financiera de las empresas.